Mostrando entradas con la etiqueta busqueda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta busqueda. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de marzo de 2011

Miedo

Tengo miedo.
Estás ahí fuera en dónde yo no sé, y yo estoy aquí, dónde tu no sabes. Tú, talvéz con el hombre equivocado, y yo con la mujer erronea; haciendo un camino distinto, sin siquiera saber la existencia del otro, pero con la esperanza de encontrarnos, ¿Y como... cuando... porque?; Formulando preguntas sin respuestas, maquinando acciones inutiles. No te busco; tu no me buscas, ¿Como hemos de encontrarnos? Esperamos que el destino nos ponga de frente para reaccionar, sin saber que nosotros somos quienes construimos el futuro, porque el destino no es más que un titere sin cuerdas, pero que controlamos. Entonces... ¿Como te encuentro?; ¿Como sé que ya te enconté y por no ir atento, te deje pasar? Quizá, por no prestar atención te paseaste mil veces delante de mis ojos y no te ví, o si lo hice y te ignoré... Intenté alejarme de mis pensamientos, al igual que lo hice contigo, pero el no estar contigo y la intriga por saber donde te encuentras, ¡me come las entrañas!. Me siento inutil, como un telescopio en manos de un ciego, como un chicle en la boca de un anciano, como un cantante mudo en la tarima... y lo seguire sintiendo, mientras no me tope de casualidad contigo por la calle y me digas con la más grande de tus sonrisas: "Soy yo lo que buscabas...".



sábado, 10 de abril de 2010

No Estabas





Llamé a tu puerta, mas no abriste,
Me prometiste esperarme, pero te fuiste,
Pensé... "Tal vez ha salido a pasear",
y los campos recorrí para tu alma encontrar,
Y ahí estabas, entre el pasto verde y sedoso,
Al ver como el viento acariciaba tu pelo, me sentí celoso.

Al abrazarte, me sentí el rey del mundo, del universo,
Y casi estallo, cuando de tu boca se escapo un beso.
Podría quedarme por siempre entre tus brazos y caricias,
A tu lado, en un Paraíso viviría.
En el cielo, brillaban mil luces de Neón,
En mi pecho, la Sinfonía de Beethoven te entontaba mi Corazón.

Amada mía, ¡Que felicidad encuentro en tu presencia!
Si tan solo al sentirte, mi alma se llena de alegría,
Soy tan solo un hombre, pero a tu lado soy un Dios,
Con el poder de crear un mundo solo para los dos,
Te amo, mujer hermosa y bendita,
En tu lecho, la seguridad y prosperidad es infinita.

Quisieron separarte de mí,
Pero no pudieron, aun estamos firmes aquí,
Ni homero en su Poesía encontró un amor como el nuestro,
Pero yo si, Dejaré a nuestros corazones bien puestos,
Te Amo bella rosa de mi jardín,
Te amare ahora y por siempre, ¡Te amare hasta el Fin!

Quiero besar, una por una las pequitas de tu cara,
Amor mío, tengo las cosas muy claras,
A tu lado... a tu lado me quiero quedar,
El amanecer junto a ti quiero esperar,
Prometo serte fiel, y hasta la ultima gota de mi amor entregar,
Solo a ti... ¡Solo a ti te voy a Amar!